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sábado, 22 de septiembre de 2012

EXJUEZ OFENSIVO COLOMBIA



Desde este jueves, el exjuez Baltasar Garzon actua como copresentador en un programa de la TV  pública bogotana con una entrevista al expresidente colombiano Álvaro Uribe, con quien se ha mostrado impertinente, hasta el punto que Uribe se vio obligado a llamarle la atención. El periodista P. Medellín, dirigió con Grazon el programa "Hablemos de paz y los derechos humanos", un espacio <sin editar> que se prolongó durante más de dos horas en el Canal Capital. Ante el mal estilo y la soberbia del juez condenado por prevaricar, el expresidente Uribe (2002-2010) denunció haberse sentido interpelado: "yo no estoy aquí en la cárcel y vinieron a entrevistarme como el que entrevista a un delincuente". "Hace afirmaciones tan contundentes que parece que es verdad lo que dice, y no es verdad simplemente por el tono que utiliza. Uribe también le espetó a Garzón que él no es "ni Pinochet ni Fujimori", en alusión a la orden que emitió el exjuez el 16 de octubre de 1998 para la detención en Londres del fallecido dictador de Chile. "El Gobierno colombiano  ha preferido entrar a buscar la negociación con las FARC que mantener la seguridad democrática", argumentó el expresidente, al considerar que con una situación de orden público deteriorada "el Estado se sentará a la mesa en situación de debilidad".
Uribe insistió en planteamientos que ha hecho, como que uno de los beneficiados será Hugo Chávez, Venezuela, país que acompaña el diálogo, y aspira a ser reelegido en las elecciones del próximo 7 de octubre, así como que este proceso abre la puerta a un modelo "chavista-castrista". Otra de sus preocupaciones está ligada al respaldo internacional al proceso de países que habían identificado a las FARC como terroristas y equiparó a esa guerrilla con la red terrorista Al Qaeda por el impacto de sus acciones armadas.

cortesia libertaddigital

domingo, 16 de septiembre de 2012

LA ETA AUN ES LA ETA ESPANA

La organización terrorista ETA tiene a unos 750 etarras desperdigados por diversos países extranjeros. Un gran número de ellos huidos –de los que unos 350 tendrían todavía causas pendientes con la justicia– y un número muy reducidos deportados –de cuando Francia no los quería entregar a la justicia española. Estas cifras son las que estima Batasuna, que en los últimos años ha intentado llevar un control de la cifra aproximada. Estos números duplican a los que maneja el Ministerio del Interior de Jorge Fernández Díaz, que tan sólo cifraba el número de etarras en el extranjero en unos 300. La mayor parte de estos terroristas huidos, unos 500 aproximadamente, se encontrarían en suelo francés, mientras que el resto estarían escondidos en diferentes países de Centro y Sudamérica (Venezuela, México, Cuba...).

Cuatro deportados se encuentran desde los años ochenta en las islas de Cabo Verde. En los últimos meses, la cúpula de ETA ha pedido a muchos de estos huidos, siempre que no tengan causas pendientes con la justicia o que las mismas hayan prescrito, que se trasladen al sur de Francia, donde fuentes policiales no descartan que intenten escenificar su presencia en el país vecino con algún tipo de acto para rentabilizar su regreso, Uno de esos casos es el de la etarra Elena Bárcena, con un largo y sangriento historial a sus espaldas pero con sus causas ya prescritas, quien se acercó a una embajada española con el objetivo de solicitar su pasaporte y trasladarse a vivir al sur del país vecino, donde los terroristas tienen una estructura denominada comité de refugiados, para facilitarles su aclimatación. El asunto de los deportados y huidos es, junto con los presos, lo que la banda terrorista denomina "cuestiones técnicas" del proceso de negociación, una cuestión que debería resolverse dentro de los temas a negociar entre el Gobierno español y la organización asesina. El diario de Unidad Editorial recuerda que, incluso, fue tratado durante el proceso de negociación que mantuvo el Ejecutivo de Zapatero con ETA.

cortesia libertaddigital