Mostrando las entradas con la etiqueta especias. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta especias. Mostrar todas las entradas

lunes, 2 de septiembre de 2013

CUAL ES LA MEJOR COCINA? COMIDAS

Cebiche chileno (o peruano?)
La mayor parte de las veces que converso con un latinoamericano sobre comida, pongamos que sobre comida española, acabo encontrándome el mismo razonamiento: “es que la comida de ustedes no me sabe a nada”.Hay que reconocer que es normal: en España, la cocina se condimenta mucho menos que en América; hierbas, especias y picantes se utilizan con muchísima más moderación, de modo que si uno espera que determinado plato le sepa, por ejemplo, a cilantro o que le alfombre la boca a base de una variedad poderosa de chile (ají), echará de menos esas sensaciones y dirá que no le sabe a nada.Por la misma regla de tres, un español enfrentado a un cebiche en el que no se ha escatimado cilantro (culantro, coriandro) recordará no el sabor delicado de la corvina, sino el persistente de la hierba. Y de un plato especialmente picante recordará solamente eso: que picaba... y que, en ambos casos, el ingrediente que se supondría principal de cada plato “no sabía a nada”.Un buen ejemplo lo tenemos en los mariscos, especialmente en los crustáceos. En España hay un marisco extraordinario, quizá el mejor que se puede encontrar en toda Europa, y los españoles se dividen, fundamentalmente, entre quienes lo prefieren asado (plancha, parrilla, brasa...) o cocido. Sin más florituras que la sal correspondiente. Para qué: esos mariscos son perfectos en sí mismos.No es español el nefasto “cóctel de camarones”, aunque estuviera de moda allá por los años de 1980: se considera una aberración.Y quien habla de mariscos puede hacerlo de pescados. El español es ictiófago e ictiófilo: le gusta el pescado. Y, aunque hay una serie de recetas excelentes de guisos de pescado, le gusta que el protagonista sea quien domine el plato.Una receta tan ilustre como la lubina al hinojo, gloria de la cocina francesa, nunca tuvo demasiado éxito en España: el tenue pero delicioso sabor de la lubina quedaba completamente enmascarado por la potencia del hinojo. Y no era eso.Ante una brocheta de lomo de cerdo fuertemente especiada, en la que se haya cargado la mano en el picante, lo primero que les dirá un español es “pica”. Lo de “está bueno”, si acaso, después... si es capaz de identificar algún sabor bajo esa primera impresión que abrasa las lenguas no hechas a esos picantes.Y es que un español puede llamar “picantes” a cosas que a un mexicano, un húngaro o un indio apenas le excitarían las papilas.

cortesia elobservador.com

domingo, 23 de septiembre de 2012

FALAFEL COMIDA


Preparamos esta receta de Falafel con algunas variaciones. Este falafel es de garbanzos, como asi lo conocemos, pero cuando hablamos de este plato, su origen parece estar en la India, el falafel también se hace con habas, pero no triunfa tanto. En la elaboración del Falafel siempre procuramos utilizar harina de garbanzoS en lugar de harina común, el sabor que le confiere nos gusta mucho más, es legumbre pura. Algo que hemos pensado muchas veces es que, aunque los platos de cuchara con legumbres tradicionales están muy ricos, no son siempre la mejor carta de presentación para los niños. Introducirles en el disfrute de este nutritivo ingrediente puede ser mucho más fácil a través de las recetas con legumbres de países de Medio Oriente, como el hummus por ejemplo. ¿Qué opinais?
Ingredientes
- 250 gramos de garbanzos secos, 1 cebolla morada, 2 dientes de ajo, cilantro y perejil fresco (al gusto), 1 c/c de comino molido, ½ c/c de canela en polvo, 1 c/c de pimienta negra recién molida, 1 c/c de pimentón picante (o agridulce), 1 c/c de levadura en polvo, 1 c/p de harina de garbanzos y la suficiente para el rebozado, 1 c/c de sal, aceite para freír.
Para acompañar
Salsa de yogur, ensalada variada.
Elaboración
Las cantidades de las especias son variables al gusto del comensal, pues en este campo los gustos son muy personales. Los garbanzos deberán ponerlos en remojo unas 24 horas, ya que antes de hacer uso de ellos deben estar bien tiernos, pues se trituran sin cocer. Cuando estén tiernos escúrrelos y retírales la piel, aunque si trituras bien, puede no notarse esa piel. Nosotros trituramos en la Thermomix, primero los garbanzos, añadimos la cebolla, los ajos y vuelta a triturar. Finalmente se añade el resto de ingredientes, se mezcla bien y se pasa el preparado del falafel a un cuenco para dejarlo reposar en el frigorífico una hora o dos. Pasado este tiempo empieza a formar el falafel, puedes hacer bolas, o hamburguesas,  o croquetas. Cuando le ha dado forma, hay que rebozar con la harina de garbanzos y freir en abundante aceite, hasta que esté dorado y crujiente. Al retirar el falafel de la sartén, posarla sobre papel absorbente para desechar el exceso de aceite.

cortesia gastronomiaycia.com