sábado, 4 de mayo de 2013

EL DOLAR PARALELO ESTA SANGRANDO ARGENTINA


El dólar paralelo tocó ayer los $10 en las cuevas del microcentro porteño y marcó un nuevo récord, pero luego aparecieron “enviados oficiales” inyectando liquidez barata y lograron atenuar la disparada, dejando al blue en $9,88.
La escalada generó preocupación en el Gobierno, aunque oficialmente los funcionarios minimicen su importancia o su impacto en la economía. Pero lo cierto es que Cristina de Kirchner se reunió ayer por la mañana con parte del Gabinete para analizar qué medidas tomar. Del encuentro con la presidenta participaron Guillermo Moreno (que suspendió su reunión de todos los viernes con empresarios), Axel Kicillof, Ricardo Echegaray y Mercedes Marcó del Pont, aunque los voceros, ante la consulta de este diario, dijeron que no tenían nada para comentar. No trascendió el tono de la discusión. Pero se sabe que hay posiciones enfrentadas entre quienes toman decisiones económicas respecto a qué hacer con el tipo de cambio.
Crecen las versiones de un desdoblamiento cambiario, que de alguna manera reconozca, total o parcialmente, la devaluación que ya sufrió el peso si se toma como referencia el dólar blue. Habiendo sido de la partida Echegaray y Moreno, no se descarta que se estudien nuevos controles o al menos más presión sobre los que compraron dólares a través del mercado bursátil o, en menor escala, en el exterior, vía tarjetas de crédito.

DOLAR SANGRANTE CLIC AQUI

cortesia clarin.com.ar

1 comentario:

  1. La presidenta Cristina Kirchner le reclamó en estos días a su equipo económico soluciones para los dos desafíos que, según ella, podrían poner en riesgo un triunfo en las elecciones legislativas de octubre. Por un lado, la suba de precios, que se mantiene pese al congelamiento impuesto por el Gobierno. Esta es la preocupación principal. Y por el otro, la escalada del dólar paralelo, que el viernes último rozó los diez pesos y cerró a 9,88 pesos en una tensa jornada cambiaria. Pero la búsqueda de respuestas provocó un clima de confusión, marcado por las diferencias internas a la hora de proponer canales de solución. Hay, por lo menos, tres líneas diferentes, pero lo que aumenta la indefinición es que la Presidenta hasta ahora no se ha inclinado por ninguna en particular.
    Un sector lo encabezan el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, y el vicepresidente Amado Boudou, que volvió a ser escuchado en Olivos. Es el ala más ortodoxa. Por otro lado, está la línea heterodoxa, que quedó dividida entre el viceministro de Economía, Axel Kicillof, y el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno .
    Todos aportan distintas recetas a la Presidenta. Por eso en los últimos días se analizó en Olivos una intervención oficial sobre el mercado cambiario, mayores controles de precios, más presión tributaria, monitoreos de ganancias en empresas, más ajustes en subsidios para reducir el gasto y nuevos frenos a las importaciones, entre otras medidas. "Puede haber definiciones en breve", dijo a LA NACION una fuente del entorno de la Presidente para aventar la percepción de inacción. "La inflación llegó a un punto que está transfiriendo recursos de sectores bajos a los concentrados, al revés de la premisa básica del modelo", confió una fuente oficial. La Presidente analiza diversas alternativas sobre su escritorio luego de haber recibido el viernes último a su equipo económico en Olivos. Boudou y Lorenzino impulsan un recorte moderado de subsidios para reducir el gasto y el déficit. Ello implicaría aumentar tarifas de transportes y energía. También promueven la flotación administrada del dólar oficial, hoy a 5,20 pesos. Eso buscaría mayor competitividad y reducir el rojo fiscal con el ingreso de dólares por exportaciones, especialmente de la soja. "Esto está ocurriendo", aceptan ante LA NACION en el Gobierno.

    ResponderBorrar