miércoles, 5 de febrero de 2014

EVO LUCHA CON LOS SUYOS BOLIVIA

El presidente boliviano, Evo Morales, ha tropezado con la horma de su zapato: los movimientos indígenas. Desde diciembre, Morales mantiene un enconado pulso político con Conamaq, una asociación de comunidades aymara y quechua de la zona del Altiplano. Y no es la única. Otra organización llamada CIDOB, que representa a las 34 comunidades indígenas del oriente del país (chiquitanos, ayoreos, guarayos, guaraníes), también se han alineado contra el presidente boliviano y su partido Movimiento Al Socialismo (MAS).
Los problemas de Morales con distintas formaciones indígenas vienen de lejos, pero los conflictos se han recrudecido en el último mes. Desde su fundación en la década de los 90, Conamaq ha defendido los derechos políticos y sociales de los dos pueblos indígenas mayoritarios de Bolivia. Estos días, vive una abrupta fragmentación entre dos organizaciones paralelas; una apoya al MAS de Morales, y la segunda, la Conamaq 'orgánica', es cada vez más hostil a su proyecto político.
A principios de diciembre, una pelea entre estas dos facciones rivales terminó con la intervención de la policía en la oficina de la organización en La Paz. Conamaq 'orgánica' protagonizó entonces manifestaciones, protestas de calle y bloqueo de carreteras contra el Gobierno boliviano. También amenazaron con boicotear el Rally Dakar, la legendaria carrera de resistencia que por primera vez en su Historia transcurría por el sur de Bolivia. Aunque luego desistieron ante la fuerte presencia militar y las manifestaciones del ala enemiga. El conflicto sufrió una nueva vuelta de tuerca el pasado 15 de enero, cuando grupos violentos que apoyan al MAS irrumpieron en sus oficinas de La Paz.

cortesia elmundo.es

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